No sueltes lo que Dios te ha dicho, a su tiempo cosecharas, las promesas de Dios pueden tardar y para esperar necesitamos Fe. Solo debemos saber que quiere Dios de nosotros (Deuteronomio 28). Dios desea que nos mantengamos libres de pecado porque este nos lleva a la desobediencia y ensucia nuestro cuerpo, y ya sabes que nuestro cuerpo es la casa (Templo) de Espíritu Santo. La forma de limpiar nuestro cuerpo es a través de un contacto directo con Dios a través de la oración, el estudio de la palabra y eliminado de nuestra mente las dudas, comprometiéndonos a pasar más tiempo en su presencia y cumpliendo con nuestras promesas. Recuerda que Dios da lo Bueno para lo necesario, pero si quieres ser excelente Dios te dará Abundancia.